Fenómenos extraños en Lajas

A mediados de la década de 1980, específicamente en 1985, laboraba en la emisora WAVB, Super B 1510am, en el municipio de Lajas. Durante ese período, en muchas ocasiones tuve la oportunidad de escuchar historias de residentes que relataban experiencias relacionadas con fenómenos paranormales y avistamientos de objetos no identificados.
Con el paso del tiempo, algunas de estas historias comenzaron a relacionarse con movimientos y ruidos que, según los vecinos, parecían provenir del subsuelo del Valle de Lajas, particularmente en terrenos cercanos a la Laguna Cartagena y en sectores como Maguayo y Olivares.
Debo aclarar que durante el tiempo que trabajé en Lajas nunca observé personalmente ningún objeto extraño ni fui testigo de un fenómeno que pudiera identificar como paranormal. Sin embargo, sí fui testigo de algo que llamó poderosamente mi atención: los extraños ruidos internos que numerosos vecinos comenzaron a escuchar, especialmente entre 1987 y 1988.
Según los testimonios que recibíamos, aquellos sonidos parecían provenir de las profundidades de la tierra. Algunos los describían como semejantes al ruido producido cuando se lanza una bola de boliche que rueda y golpea una superficie. No eran simples rumores aislados; varias personas de la comunidad aseguraban haberlos escuchado.
A esto se añadía otro elemento que hacía aquellas historias todavía más intrigantes. Residentes de las Parcelas Maravilla, ubicadas frente a las instalaciones de la estación de radio, afirmaban haber observado luces radiantes en el cielo coincidiendo con algunos de aquellos extraños ruidos.
En una ocasión un oficial del orden publico que laboraba a las afueras de las instalaciones que se construían en ese momento vio como un objeto no identificado, entro y salió de las instalaciones
que en ese momento se construían en ese momento en los 80.
Mas adelante un guardia de seguridad que prestaba seguridad vio como un ave de gran tamaño se acercó al vagón donde prestaba seguridad alega que no lo vio, solo a las distancias, pero da fe que eso que vio se posó encima del vagón y sintió el gran del ave o lo que fuera.
Pasaron los años y, ya a mediados de la década de 1990, mientras mantenía un programa en una emisora de San Germán, recibí una llamada de un oyente que me hizo una invitación muy particular.
Me pidió que visitara su residencia en el barrio Lajas Arriba, porque quería mostrarme unas grabaciones que había realizado en formato VHS desde su propiedad.
Acepté la invitación.
Cuando llegué, me mostró múltiples imágenes que había captado con su cámara de video. En las grabaciones aparecían Objetos no Identificado, lo que más me llamó la atención fue que en algunas de las imágenes parecía observarse un objeto de grandes dimensiones y, aparentemente, otros objetos más pequeños saliendo o desplazándose desde él.
Fueron numerosas imágenes y tuve la oportunidad de observar personalmente aquellas grabaciones. El hombre, sin embargo, me hizo una petición: que mantuviera su identidad en el anonimato, respeté su deseo y así se mantuvo.
No pretendo afirmar qué eran aquellas luces, aquellos objetos o aquellos ruidos subterráneos, tampoco puedo establecer una relación científica entre los distintos acontecimientos. Lo que sí puedo afirmar es que fui testigo de los relatos de numerosos residentes, escuché personalmente algunos de aquellos ruidos y posteriormente observé las grabaciones VHS que aquel residente de Lajas Arriba decidió compartir conmigo.
Para mí, aquella experiencia forma parte de una época particular de la radio regional puertorriqueña, cuando las emisoras eran también un punto de encuentro para las historias de la comunidad: desde noticias y deportes hasta relatos que, todavía décadas después, permanecen rodeados de misterio.
El Valle de Lajas: una zona de características particulares
El Valle de Lajas siempre me ha parecido una zona con unas características muy particulares. Cuando uno entra al valle desde cualquiera de sus puntos colindantes —ya sea desde Guánica, Cabo Rojo o San Germán— se percibe un cambio notable: una tranquilidad especial, grandes espacios abiertos y una sensación de aislamiento que hace que el lugar resulte diferente a otras regiones del país.
Durante las conversaciones y experiencias que tuve en aquellos años, surgía una pregunta recurrente: ¿existen condiciones particulares en el subsuelo del Valle de Lajas que puedan explicar algunas de estas características?
Según nos explicaba el doctor Andrew Álvarez, durante sus investigaciones y pruebas realizadas a mediados de la década de 1980, determinados sectores del valle presentaban características que él describía como sumamente conductivas, particularmente en relación con las ondas eléctricas y determinados campos geofísicos o geodésicos.
También se hablaba de condiciones especiales relacionadas con la ionosfera y de cómo estas podían favorecer la propagación de determinadas ondas electromagnéticas de comunicación. De acuerdo con lo que se nos explicaba, las transmisiones realizadas desde esta zona podían alcanzar una calidad y alcance extraordinarios.
Estas características, según aquellas explicaciones, también habían despertado interés en instituciones militares de Estados Unidos. Se planteaba que la ubicación geográfica del Valle de Lajas podía tener un valor estratégico para las comunicaciones y la vigilancia del Caribe, debido a su posición y a la posibilidad de monitorear determinadas actividades marítimas en la región, incluyendo zonas de interés para la Marina de Estados Unidos.
Todo esto forma parte de las conversaciones, observaciones y experiencias que escuché durante aquellos años. No pretendo presentar estas afirmaciones como hechos científicos comprobados, sino como parte de los planteamientos que se discutían en torno al Valle de Lajas y que, precisamente por sus características geográficas, geológicas y atmosféricas, alimentaron durante décadas el interés de investigadores, radioaficionados, militares y también de quienes relacionaban la zona con fenómenos inexplicables.
Y quizás ahí está una de las particularidades más interesantes del Valle: un territorio extraordinariamente abierto, silencioso y aislado, pero que al mismo tiempo ha sido considerado un lugar de interés para las comunicaciones y la observación a larga distancia.
Especulan sobre verdadera misión y misterio rodea el aerostato en Lajas
Para la década de los 90 específicamente en el año de 1992 el periodista Julio Víctor Ramírez, padre realizo una serie artículos especiales para el periódico El Vocero, donde era periodista con la cobertura noticiosa del Oeste.,
En su último artículo que salió a la luz publica el 21 de abril de 1992 me llamo la atención en aquel momento este decía así: “Luego de finalizada la serie de artículos relacionados con el fenómeno extraterrestre, hemos continuado recibiendo correspondencia de lectores ávidos de seguir contando con un espacio que les permita saber como discurre el asunto de los OVNI en la isla y otros lugares del mundo”.
Aquí es que empieza lo interesante del escrito de Julio Víctor: “Llama la atención la concepción grafica enviada por un supuesto testigo que describe detalladamente lo que se oculta en las facilidades del Aerostato localizado en el Barrio Olivares en Lajas. El lugar que está bajo la jurisdicción de las autoridades locales y federales ha sido desde su apertura”.
Múltiples especulaciones por parte del público sobre la zona
En el reportaje el periodista explica que hay quienes sostienen que el “costoso pez volador” tiene una misión mucho mas delicada que detectar cargamentos de drogas y la presencia de indocumentados.
Explica en el reportaje: “Según nuestro informante, en el aerostato de Lajas se oculta un misterio que va desde la posibilidad de existencia alienígena hasta el ocultamiento de valioso equipo militar. Un examen de la grafica da cuenta de la presencia de “ebe” que laboran en armoniosa convivencia con humanos.
Realidad o fantasía, cabe destacar que el autor del dibujo aparenta conocer cómo funciona el Aerostato y cuales son los accesos para llegar al mismo. En la imagen nótese, además, que un platillo volador aparece en un compartimiento subterráneo y cerca del mismo se puede observar a varios alienígenas. De otra parte, 2 discos voladores pueden apreciarse en las inmediaciones del Aerostato, detalle que en repetidas ocasiones ha sido corroborado por residentes de Lajas y Cabo Rojo.”
“El novedoso trabajo artístico que ves en la imagen de abajo, también destaca que desde el sector Pitahaya hasta el sitio que ubica el Aerostato, existe un túnel presuntamente fabricado hace varios años que permite la entrada de submarinos a una zona restrictas de la facilidad federal.

Sabido es, que el Aerostato fue instalado a pocos hectómetros de la misteriosa Laguna Cartagena, lugar de presuntos avistamientos de objetos no identificados y de la salida de extraños seres”.
Añade Ramírez “Si el dibujo aquí publicado carece de veracidad científica, no se le puede restar méritos a la creatividad de su autor. Nadie que no hubiese tenido acceso al misterioso “pez volador” podría describir con exactitud los secretos que se guardan en el interior”.
La noche que ardió el pasto y agentes estadounidenses tomaron control de un fuego misterioso
La mañana del martes 6 de mayo de 1997 un extraño fenómeno ocurrió así dijeron muchos lugareños de la zona de Lajas. Agentes estadounidenses llegaron al lugar del misterioso fuego ocasionado por algo, estos acordonaron el área, luego de trabajar en el lugar “tras limpiar: el área “e incautarse de objetos no identificados en el sector Costa Bermeja en Lajas.
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En aquel momento el director de la Defensa Civil Municipal de Lajas, Freddie Cruz indico que los funcionarios aislaron por horas el sector ubicado en los alrededores del aerostato de Lajas. Un incidente que ocasiono que gran parte de un monte cercano se incendiara.
Cruz indico que los federales cuya presencia no pudo precisar “rompieron” el candado del portón de acceso a una de las fincas privadas del lugar. Entraron al área sin permiso virtualmente se apoderándose de ella.

Costa Bermeja en Lajas.
“No se encomendaron a nadie” dijo Cruz en una entrevista por WPAB con Luis Penchi. La estación transmitió desde el lugar de los hechos.
Cruz indico que descarto que el incendio haya sido provocado por una motora o un accidente vehicular como indicaron funcionarios policiacos y sostuvo que “no aparece haber ocurrido tampoco un accidente aéreo en el sitio”.
“Tenemos entendido que aquí se realizan experimentos militares y el alcalde Marcos “Turin” Irizarry esta preocupado por esa situación, dijo Cruz a la emisora de radio.
Luego del extraño incidente el lugar fue invadido por cientos de curiosos y estudiosos de los fenómenos relativos a objetos voladores no identificados.
Uno de los visitantes en el lugar, Federico Álvarez, dijo que el incidente ha siso sumamente extraño y admitió que funcionarios federales aparentemente limpiaron el área de cualquier objeto que pudiera haber caído en el lugar.
“Es extraño que esto haya sido un accidente con una motora o una persona que le metiera fuego al lugar, porque han llegado muchos helicópteros y agentes federales” Dijo Álvarez en una entrevista

Lajas, un lugar enigmático, lleno de historias y relatos que hemos compartido aquí. Una zona que, por sus características y por las experiencias que durante años se han contado, siempre nos invita a mantener la mente abierta ante lo inexplicable y lo enigmático que parece rodearla.




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